jueves, 22 de octubre de 2015
miércoles, 7 de octubre de 2015
CHARLA SOBRE EL AUTOCUIDADO EN FIBROMIALGIA
Retomamos el ciclo de charlas formativas que iniciamos el año pasado.
Estas charlas tienen un carácter totalmente práctico para las personas aquejadas de fibromialgia y fatiga crónica, pues ofrecen orientaciones claras y sencillas sobre la mejor manera de afrontar las distintas actividades de la vida cotidiana, facilitar las herramientas necesarias para conseguir los hábitos de adherencia a tratamientos farmacológicos, terapéuticos, alimentación, higiene del sueño y el ejercicio. Son un auténtica guía práctica para sobrellevar el dolor, el cansancio agotador y el desánimo que se manifiesta en estos pacientes tan incomprendidos y olvidados.
La primera edición de este programa de charlas formativas a cargo de los alumnos de enfermería, que hacen sus prácticas de último curso de carrera en dicho ambulatorio, tuvo una magnífica acogida por parte de las personas asociadas y fue valorada muy positivamente por los asistentes, así como por el profesorado de la Escuela de Enfermería y el grupo de enfermeros y enfermeras supervisores.
Aunque se realicen en el Centro de Salud de San Andrés en Murcia están dirigidas a todas las personas que deseen asitir ya sean enfermos, familiares o personal que tenga interés en el manejo de los temas referidos.
viernes, 24 de julio de 2015
FIBROMIALGIA Y ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO DEL CALOR
Curiosamente, las personas con fibromialgia que informan de sensibilidad en uno de los extremos de temperatura a menudo no tienen ningún problema con el otro extremo, es decir, que a unos les va bien el calor mientras que otros mejoran con el frío.
Este verano en Murcia está siendo infernal, los termómetros suben y suben sin piedad. Según los expertos está siendo el estío más caluroso de las últimas tres décadas. Mientras que la inmensa mayoría de personas esperan con ansia, que tras el frío del invierno, la llegada de temperaturas más cálidas del verano signifiquen una mejoría en sus dolencias, en muchas de las persona afectadas de fibromialgia estas sucesivas oleadas de calor pueden desencadenar una sensación de temor al ver que su sintomatología no ha mejorado sino que en algunos casos empeora con estas temperaturas tan tórridas.
Muchos pacientes hacen sus maletas y se trasladan con sus familias a las costa buscando que la influencia del mar, al suavizar las temperaturas, pueda ser más cómodo para ellos, pero descubren que el alto grado de humedad hace mella igualmente en su cuerpo dolorido. La alta humedad parece exacerbar estos síntomas, posiblemente porque hace que el calor se sienta aún más opresivo. Los pacientes con una sensibilidad al frío también dicen sentirse peor en condiciones húmedas .
La investigación citada ha encontrado que las personas con fibromialgia expuestos a altas temperaturas presentan aumentos en:
- El dolor muscular
- Los dolores de cabeza
- Fatiga
- Ansiedad
- Depresión
Aunque los expertos médicos no están seguros exactamente por qué el calor tiene un efecto tan perjudicial en algunos pacientes con fibromialgia. Los estudios realizados, sin embargo, han proporcionado algunas pistas.
1. Los problemas para regular el calor del cuerpo.
Dicha investigación ha encontrado que las personas con fibromialgia tienen dificultades para habituarse a los cambios de temperatura. El calor puede molestar a la gente con fibromialgia, ya que no transpiran con la misma facilidad que otros. ”Porque hay flujo de sangre limitado en la piel , hay menos capacidad de sudar. A medida que aumenta el calor del cuerpo, los pacientes con fibromialgia sufren fiebres y dolores musculares, y también son más propensos a tener erupciones de calor y golpe de calor.
2. La deshidratación.
Los pacientes con fibromialgia se deshidratan con facilidad, lo que puede dar lugar a dolores de cabeza, dolor generalizado y fatiga.
3. La falta de sueño.
La falta de sueño a menudo puede empeorar los síntomas de fibromialgia, y las noches bochornosas dificultan el sueño. ”La gente a menudo terminan tratando de utilizar el aire acondicionado o ventiladores, lo que también perturba su sueño”. Hay que tener en cuenta que la exposición directa al aire del ventilador o acondicionado también puede provocar contracturas musculares.
Cuando el clima se calienta, los pacientes con fibromialgia con sensibilidad al calor deben prestar mucha atención a sus cuerpos. Para protegerse, de las altas temperaturas usted debe:
1. Mantenerse hidratado. Asegúrese de beber mucha agua, y no esperar a tener sed antes de beber. La deshidratación puede preceder a la sed real. Lleve una botella de agua a su alrededor y disfrutar de ella a menudo. Evite beber alcohol, ya que puede provocar la pérdida de fluidos corporales. No beba líquidos demasiado frío, ya que pueden causar calambres.
2. Mantenerse fresco. Use el aire acondicionado para mantener la casa fresca. Si usted no tiene aire acondicionado, puede conseguir un respiro del calor en un centro comercial o sala de cine con aire acondicionado. Tome duchas o baños fríos, puede darse un baño de mar si está a su alcance o en la piscina. El uso de una compresa fría puede ayudar a refrescarse y aliviar el dolor muscular. Enfriar paños húmedos y colocar en el cuello o cubitos de hielo en las muñecas pueden aliviar los efectos del calor, también.
3. Mantenerse cómodo. Use ropa ligera, cómoda y holgada que traspire. Elija prendas elaboradas con materiales naturales como el algodón y de colores claros o blancos; los colores oscuros absorben el calor.
Las fluctuaciones de temperatura pueden hacer que su fibromialgia se sienta peor. Pero una vez que sepa cual es el extremo que le molesta más, puede planificar el futuro y pasar parte de su tiempo en el lugar donde se pueda controlar mejor las condiciones climáticas que le sean más favorables.
viernes, 10 de julio de 2015
CÓMO VIAJAR SI TIENES FIBROMIALGIA
Si para las personas que gozan de un estado de salud normal, la mala organización de un viaje puede terminar provocando un estado de estrés, imagínate si además padeces una enfermedad crónica como la fibromialgia o el síndrome de fatiga crónica.
Lo primero que pensamos cuando alguien nos propone salir a hacer turismo es cómo responderá nuestra enfermedad ante la nueva situación, y qué debemos tener en cuenta para que la FM no nos amargue las vacaciones.
Aunque no todos los consejos son aplicables para cada situación personal, ya que la fibromialgia puede afectar de forma diferente a cada paciente, tomar algunas medidas nos pueden ayudar a sobrellevar mejor la estancia lejos de casa y a evitar algún contratiempo,
1. Sobre el destino y las cosas a ver:
· No intentes abarcar demasiado o alargues alguna de las visitas. Recuerda que es posible que tardes más de lo previsto en alcanzar alguno de los sitios . A la hora de crear tu itinerario, ten en cuenta dejar espacios de descanso. Tomátelo con calma y relax.
· Si vas a estar una semana en el destino, haz tu planning para 6 días. Es más que probable que al menos un día lo necesites para descansar y alejarte poco de tu alojamiento.
· Ten en cuenta el terreno al que viajas. Ya imaginamos que no decidirás ir a subir el Everest, pero es posible que no hayas previsto si tu hotel se encuentra arriba de una gran cuesta o que se trata de un terreno difícil e inestable. Es algo a tener en cuenta que muchas veces pasamos por alto.
· Aunque lo tengas todo planificado, no reserves las actividades hasta el mismo día. Hay veces que nos levantamos con más fuerza, y debemos aprovecharlo para hacer las actividades que más puedan desgastarnos. Una buena forma de hacer ésto es dividir tus planes por días, pero pudiendo modificar el orden siempre que quieras. En vez de asignar las actividades a días concretos lunes, martes, miércoles... es mejor distribuirlas en día A, día B o día C para llevarlas a cabo según el estado en que te encuentres.
· Hay destinos mejores que otros, y dependiendo de tu situación personal sabes qué te irá mejor, y dónde puedes sufrir más. Si te cansas mucho al andar, evita los sitios que requieran grandes caminatas. Si eres fotosensible, no vayas a un destino que sólo sea playa…
2. Sobre lo que te debes llevar en la maleta:
· El primer consejo que te daremos es: haz una lista. Por mucho que creas que te acordarás de todo, te recomendamos de forma enérgica que dediques un rato a apuntarlo todo e ir tachando a medida que lo guardas en la maleta.
· Ten en cuenta el clima. Sabes que si hace un poco de frío se te calará rápido en el cuerpo, y que un fuerte sol en la cabeza te aumentará las migrañas. Hoy en día es fácil consultar aproximadamente el tiempo a semanas vista.
· La medicación. Posiblemente estás tomando una serie de medicamentos para paliar los efectos de la fibromialgia. Lo primero que debes consultar, si viajas a un país desconocido, es si puedes tener algún problema al cruzar la frontera. No todos los medicamentos están aceptados en todos los sitios. El otro punto a tener en cuenta sobre la medicación, es básico. Si hay algo que puedas necesitar, no lo dejes en casa. Tampoco lo saques nunca de su envase original, ya que este tipo de productos suelen ser punto de mira en los controles aduaneros.
3. Sobre el transporte elegido:
· Si has elegido el avión. Recuerda ir con tiempo de sobras. Los aeropuertos pueden ser tan grandes cómo agobiantes. Además, es posible que según cual sea tu situación necesites utilizar silla de ruedas, y según el aeropuerto, ésto requiere aviso previo.
· Si vas en coche. Que el conductor sea paciente contigo. Intenta que sea alguien que conozca tu enfermedad y en quien tengas suficiente confianza cómo para pedir que pare cada vez que lo vea necesario. Intenta no estar excesivas horas sentada sin moverte.
· Si se trata de un crucero. Puede ser una excelente opción para personas con fibromialgia, aunque tiene un pero. Pueden ser algo agobiantes y estresantes por el poco tiempo que suelen dejar para hacer las visitas. Por otro lado, es una gran comodidad para cubrir tus necesidades a bordo el hecho de estar siempre a pocos pasos de tu habitación y con tanto personal a tu servicio.
4. Sobre el alojamiento
· Este es un punto al que deberías prestar especial atención. Si tu bolsillo lo permite intenta que sea un hotel cómodo y céntrico, o al menos de fácil acceso desde los puntos turísticos que vayas a ver.
· Aunque no debería hacer falta recordarlo, si tu opción es un cámping, intenta que sea todo lo confortable posible. No duermas en el suelo sin una buena amortiguación.
5. Una vez en mi destino, a hacer el turista
· Evita las largas colas y aglomeración de gente. Si vas acompañada y hay mucho rato de espera, siéntate y que alguno de tus acompañantes guarde tu lugar.
· Cada vez hay más “aparatos” que puedes alquilar para hacer tus desplazamientos más amenos. Desde una silla de ruedas motorizada para casos más necesarios, hasta patinetes con asiento y motor, segways… Hay un gran abanico de opciones. Sino, algo que va muy bien es una especie de bastón que venden que se convierte en un asiento en pocos pasos. Para los lectores más jóvenes, un poco de sentido común. Ve descansando siempre que sea posible.
· Lleva agua encima o ve parando a tomar un refresco. Necesitas tener el cuerpo bien hidratado.
· No cargues mucho peso siempre que te sea posible. A tu espalda no le conviene ir forzada.
6. Sobre el vestuario
. Aunque no existe el “look ideal” para viajar, el mejor es aquel que te haga sentir comodo/a. Evita la ropa ajustada, recuerda que pasarás varias horas en un asiento, lo que provocará que te hinches y el nylon o la lycra no vienen nada bien en esos momentos.
. Presta especial interés en la elección del calzado, evitando los tacones altos o excesivamente planos. Para evitar rozaduras, lo más adecuado es llevar calzado cómodo a ser posible ya usados y que estén adaptados a nuestra pisada y al tipo de actividad que vayamos a realizar.
6. Sobre el vestuario
. Aunque no existe el “look ideal” para viajar, el mejor es aquel que te haga sentir comodo/a. Evita la ropa ajustada, recuerda que pasarás varias horas en un asiento, lo que provocará que te hinches y el nylon o la lycra no vienen nada bien en esos momentos.
. Presta especial interés en la elección del calzado, evitando los tacones altos o excesivamente planos. Para evitar rozaduras, lo más adecuado es llevar calzado cómodo a ser posible ya usados y que estén adaptados a nuestra pisada y al tipo de actividad que vayamos a realizar.
Fuente, http://fibromialgiablog.com/consejos-para-viajar-si-tienes-fibromialgia/
miércoles, 10 de junio de 2015
SOCIOS DE HONOR DE FIBROFAMUR
Por motivos de agenda, la charla del doctor don Javier Hidalgo que estaba prevista para el 22 de junio, tendrá lugar el próximo lunes 15.
miércoles, 27 de mayo de 2015
12 DE MAYO DIA MUNDIAL DE LA FIBROMIALGIA
La fecha fue seleccionada por coincidir con el aniversario del nacimiento de Florence Nightingale, conocida como la Dama de la Lámpara, quien fundó la primera escuela de enfermería moderna y luchó por los derechos de los incapacitados en la guerra de Crimea. Se cree que Florence Nightingale sufrió de la enfermedad, así como la pintora mexicana Frida Kahlo.
La comunidad científica define a la fibromialgia como un trastorno de la modulación del dolor que se caracteriza por dolor musculoesquelético (en músculos, tendones y articulaciones) difuso y crónico de más de seis meses de duración, rigidez, fatiga y sueño no reparador y la presencia de unos puntos dolorosos, llamados puntos sensibles a la presión (“puntos fibromiálgicos”), a la palpación de unas zonas anatómicas concretas y que con frecuencia se asocia a cefaleas, colon irritable, síndrome de fatiga crónica, fenómeno de Raynaud, síndrome seco, vértigos, cefaleas a repetición y trastornos emocionales.
El síndrome de la fibromialgia afecta a 2% a 4% de la población en general y la gran mayoría de los afectados (entre 80% y 90%) son mujeres. La variación de edad inicio es muy amplia, abarca desde la preadolescencia hasta la vejez, explica en su libro el doctor Mexicano Manuel Martínez Lavín (2008)
Muhammad Yunus (1996) un autor clásico en la investigación de la enfermedad, sugirió que junto con otras entidades, la fibromialgia podría englobarse dentro del llamado Síndrome Disfuncional (colon irritable, fatiga crónica, de las piernas inquietas, cefalea tensional) basándose en el hallazgo de algunos datos comunes en todos ellos: fatiga, sueño no reparador, predominio en mujeres, ausencia de lesiones macro o microscópicas, y respuesta a medicamentos de acción en el sistema nervioso central. El investigador sugirió que en todos esos procesos había una disfunción neuroendocrina-inmune (alteraciones de neurotransmisores y hormonas) como factor causante.
En la actualidad, la mayor parte de los tratamientos que actúan contra la fibromialgia actúan en el cerebro, donde se cree que existe un nivel de hiperactividad de origen desconocido que desencadena la sintomatología de la fibromialgia. Pero en junio de 2013, el Albany Medical College y el Integrated Tissue Dinámica LCC (Intidyn) de Estados Unidos, publicaron en la revista Pain Medicine un estudio en donde plantean que el origen de la enfermedad es por un exceso de las fibras nerviosas sensoriales alrededor de estructuras vasculares especializadas que existen en la piel de las manos y los pies.
Los investigadores explican que esta anomalía podría interferir en el flujo sanguíneo hacia los músculos del cuerpo. Este flujo sanguíneo mal manejado podría ser la causa de los dolores musculares y de la sensación de fatiga que, se piensa, es producida por los niveles de inflamación y la acumulación de ácido láctico (que suele producirse normalmente durante el ejercicio intenso) en los pacientes con fibromialgia
Hasta ahora, la teoría más aceptada sobre la fibromialgia es que el paciente desarrolla una sensibilización del sistema nervioso central y periférico, en los cuales la interrupción del sueño profundo juega un papel fundamental, pues genera una disminución de la liberación de sustancias que regulan el dolor como la serotonina y alteraciones de la hormona de crecimiento que restaura el tejido muscular y controla la percepción del dolor.
Frecuentemente, la fibromialgia se desencadena a partir de procesos que involucran un shock traumático y que disparan una regulación anormal del dolor a nivel del sistema nervioso central que puede venir predeterminada genéticamente. Estos acontecimientos estresores pueden ser tanto físicos como sicológicos o sociales: Más del 50% de los pacientes refieren algún suceso concreto al comienzo de los síntomas: una enfermedad viral, traumatismos físicos como accidentes de tráfico, alteraciones emocionales (duelos, divorcios, abusos físicos, enfermedades crónicas) estrés laboral, intervenciones quirúrgicas o cambios en una medicación habitual.
No hay cura para la fibromialgia. Sin embargo, los síntomas pueden ser tratados con medicamentos y tratamientos no farmacológicos. Generalmente, los mejores resultados se logran mediante el uso de varios tipos de tratamientos.
La Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos ha aprobado tres medicamentos para el tratamiento de la fibromialgia. Entre ellos existen dos fármacos que modifican algunas de las sustancias químicas del cerebro (serotonina y norepinefrina) que ayudan a controlar los niveles de dolor: dos antidepresivos que tienen como principio activo la duloxetina (Xeristar o Cymbalta) y el milnacipran (Savella). Otros medicamentos en la misma línea que han sido usados para ayudar a mitigar el dolor son la amitriptilina (Tryptizol), la ciclobenzaprina (Yurelax) y la venlafaxina (Vandral), Solo deben ser ingeridos previa recomendación médica, ya que pueden causar efectos secundarios de importancia.
Otros medicamentos aprobados para tratar la fibromialgia son la pregabalina (Lyrica) y la gabapentina (Neurontin). Estas medicinas trabajan bloqueando la hiperactividad de las células nerviosas que transmiten el dolor. Sin embargo, pueden causar mareos, somnolencia, hinchazón y aumento de peso.
Convivir con fibromialgia
A pesar de la gran cantidad de opciones para tratarse, el cuidado del paciente es esencial para mejorar los síntomas y la función diaria. Conjuntamente con el tratamiento médico, los hábitos saludables diarios pueden disminuir el dolor, mejorar la calidad del sueño, disminuir la fatiga y ayuda a lidiar mejor con la fibromialgia.
Consejos para vivir mejor con fibromialgia
En su portal web, el Colegio Americano de Reumatología indica algunas pautas para que las personas que viven con la condición puedan tener mejor calidad
Tómese un tiempo para relajarse cada día. Los ejercicios de respiración profunda y la meditación ayudan a reducir el estrés que pueden provocar los síntomas.
Seguir un patrón regular al dormir. Acostarse y despertarse a la misma hora diariamente. Dormir lo suficiente le permite a su cuerpo recuperarse, tanto física como mentalmente. También, evitar siestas durante el día y limitar la ingesta de cafeína, que pueden interrumpir el sueño durante la noche. La nicotina es un estimulante, por lo cual los pacientes con fibromialgia y problemas de sueño deberían dejar de fumar.
Realice ejercicio regularmente. Esta es una parte fundamental del tratamiento de la fibromialgia. Aunque al comienzo puede ser dificultoso, el ejercicio regular reduce a menudo los síntomas de dolor y fatiga. Los pacientes deben hacer caso al dicho “Comenzar de a poco, ir de a poco”. Lentamente, implementar el ejercicio en su rutina diaria. Por ejemplo, subir las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estacionar más alejado de la tienda. Después de un tiempo, realizar más actividad física. Añadir algunas caminatas, natación, aeróbic acuático y/o ejercicios de estiramiento. Lleva tiempo crear una rutina cómoda. ¡Solo manténgase en movimiento, activo y no se rinda.
Tomado de http://runrun.es/ss/202143/conozca-como-es-vivir-con-fibromialgia-una-enfermedad-invisible.html
domingo, 17 de mayo de 2015
APRENDIENDO A VIVIR CON DOLOR
Tengo Fibromialgia reconocida desde el 2008, además de Artritis Reumatoide, síndrome de Sjögren y enfermedad de Crohn.
Cuando me la diagnosticaron nadie me informó, ni me advirtieron que sería tan duro. Simplemente me dijeron que era una enfermedad crónica y que debía aprender a vivir con el dolor.
Cuando salí de la consulta, reconozco que no tenía ni idea de lo que me esperaba, nunca había oído hablar de la Fibromialgia. Y eso de aprender a vivir con dolor... ¿Cómo se hace ? No tenía ni idea.
Me senté ante mi ordenador y empecé a buscar información, a leer testimonios en los chats y tratar de entender lo que me pasaba. Fue curioso porque a través de las vivencias de otros, pude comprender algunas cosas que me pasaban y que yo no entendía. Siempre estaba cansada, con dolor, sin ganas de hacer nada, irritable y muy triste.
Yo tenía entonces 43 años y muchas ganas de hacer cosas, mi cabeza planificaba todo lo que quería hacer al día siguiente, pero por las mañanas, cuando intentaba poner en marcha todo lo que había planificado mi cuerpo no respondía. Quería morirme, me sentía tan inútil...
Mi familia tampoco lo entendía al principio y creo que, a día de hoy, todavía piensan que me quejo demasiado. Una de las cosas más difíciles es hacer entender a las personas que te rodean cómo te sientes y lo que sufres. Leí hace tiempo un escrito de una chica que vive en México que decía que nosotros los enfermos de Fibromialgia necesitamos mucho amor y mimos. Yo me conformo tan solo con la compresión.
Mi vida cambió de repente, hasta en la forma de pensar y de sentir. Todavía estoy asimilándolo. No es fácil el día a día, pero cada uno de ellos hago un gran esfuerzo para sobrellevar esta carga procurando mantener unos hábitos de vida saludables y sobretodo intentando no aislarme.
Lo que a mí se me hace más duro es el no poder trabajar, lo he intentado en varias ocasiones, pero me canso demasiado, mi cuerpo no acompaña a mi voluntad, cada uno sigue su camino en una lucha interna muchas veces perdida. Hasta las tareas más simples y cotidianas suponen una dificultad añadida en mi vida diaria cuando se presenta un brote del que sabes cuando empieza, pero nunca cuando va a terminar.
Lo que a mí se me hace más duro es el no poder trabajar, lo he intentado en varias ocasiones, pero me canso demasiado, mi cuerpo no acompaña a mi voluntad, cada uno sigue su camino en una lucha interna muchas veces perdida. Hasta las tareas más simples y cotidianas suponen una dificultad añadida en mi vida diaria cuando se presenta un brote del que sabes cuando empieza, pero nunca cuando va a terminar.
La gente opina de lo que deberíamos hacer y no hacer, pero creo que somos nosotros uniéndonos y compartiendo experiencias los que mejor podemos apoyarnos. No todos los pacientes tienen los mismos síntomas pero todos hablamos el mismo idioma respecto al dolor, la rigidez, el agotamiento o la incomprensión familiar, social, médica o administrativa.
Invito a todos los que padecemos esta enfermedad a que nos unamos, porque es la forma de que se nos escuche y se investigue de una vez, a ver si algún día podemos saber ¿El por qué? Y sobre todo se descubriera un medicamento que la curara o bien nos ayudara a hacer más llevadera nuestra vida.
Hace poco me uní a una asociación que se llama FIBROFAMUR (Asociación de Fibromialgia, Síndrome de Fatiga Crónica, Enfermedades Reumáticas y Musculoesqueléticas de Murcia) y en ella siento que no estoy sola, y que puedo expresar mis sentimientos sin ser cuestionada, porque todas mis compañeras y compañeros entienden de lo que hablo evitando caer en el victimismo que tan flaco favor nos hace.
Teresa Prado L.
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